viernes, 2 de mayo de 2008

Endorfina - Hormona de la felicidad

Claves para estimular su producción:

Las endorfinas tienen una vida breve y son eliminadas por enzimas que producimos de forma natural. Se trata de una sabia medida del cuerpo para que no queden ocultas las señales de alarma.

No obstante, podemos recargarnos de endorfinas de maneras diversas. Por ejemplo, cuando realizamos algunas actividades que nos agradan, nuestra actitud y estado de ánimo mejoran, lo que provoca un flujo mayor de endorfinas. Por tanto, lo mejor es optar por aquellas que nos resulten más beneficiosas con efectos inmediatos. A continuación, algunas alternativas:
Ría siempre.

La risa y la carcajada son las mejores fuentes de endorfinas; así lo demuestran los estudios realizados sobre risoterapia. Se ha comprobado la influencia que tiene la risa sobre la química del cerebro y del sistema inmunitario. El solo hecho de reproducir el gesto de la sonrisa ya hace segregar endorfinas, por un mecanismo similar al que nos hace segregar saliva con sólo oler o pensar en una buena comida.

Disfrute de la naturaleza. El contacto con el ambiente natural nos llena de energía y buen humor. Vaya a la playa o al campo y empápese de sensaciones. La atmósfera cargada de iones negativos estimula la secreción de endorfinas.

Deje fluir su mente. Las endorfinas se segregan en mayor cantidad y facilidad cuando nuestra mente “está ocupada de pensamientos positivos, y en estado de relajación alpha o theta”, por eso es muy importante aprender a relajar el cuerpo y la mente, y bloquear la entrada de “pensamientos negativos”.

Escuche música, especialmente a Mozart y música de relajación, en sus horas de descanso, ocio o mientras trabaja y estudia, esta música le facilita entrar en “Alpha” y por ende tener mucho mejor rendimiento mental.

EL EFECTO MOZART

Se ha demostrado que la música estimula el potencial del cerebro con más fuerza que la palabra hablada. La música melodiosa es capaz de provocar una importante liberación de endorfinas, a tal grado que se emplea con muchísimo éxito como terapia analgésica (contra el dolor).

El libro “El efecto Mozart”, de Don Campbell, habla sobre la propiedad de algunos tonos y ritmos que ayudan a fortalecer la mente, a vivificar la creatividad, a activar emociones y a sanar el cuerpo. Este libro te puede ayudar a :

Descubrir el poder transformador que encierran los ritmos y los sonidos.
Elegir la música adecuada para ayudarte a conseguir tus objetivos.
Incorporar la visualización al sonido.
Integrar este poderoso método de transformación en tu vida diaria.

“El efecto Mozart” es además un relato de cómo médicos, chamanes, músicos y profesionales de la salud utilizan la música, los sonidos y la voz para tratar diversas enfermedades.

Si la vida no le sonríe, sonríale usted a ella”.

Ría siempre !!!!!!

1 comentario:

Nur dijo...

Pues al gato mas que el efecto Mozart parece que le han dado un tripi! jajaja

Besos guapetona