lunes, 12 de mayo de 2008

¿POR QUÉ HEMOS DE ESCUCHAR EL CORAZÓN?

-Mi corazón tiene miedo de sufrir - dijo el muchacho, una noche en que miraban el cielo sin luna.

-Dile que el miedo de sufrir es peor que el propio sufrimiento. Y que ningún corazón jamás sufrió cuando fue en busca de sus sueños, porque cada momento de búsqueda es un momento de encuentro con Dios y con la Eternidad.

-Cada momento de búsqueda es un momento de encuentro - dijo el muchacho a su corazón.
Mientras buscaba mi tesoro, todos los días fueron luminosos, porque yo sabía que cada hora formaba parte del sueño de encontrar. Mientras yo buscaba este mi tesoro, descubrí en el camino cosas que jamás había soñado encontrar, si no hubiese tenido el valor de intentar cosas imposibles para los pastores.

Entonces, su corazón permaneció silencioso una tarde entera. De noche, el muchacho durmió tranquilo, y cuando despertó, su corazón empezó a hablarle de las cosas del Alma del Mundo. Dijo que todo hombre feliz era un hombre que llevaba a Dios dentro de sí. Y que la felicidad podría ser encontrada en un simple grano de arena del desierto, como ya había dicho el Alquimista. Porque un grano de arena es un momento de la Creación, y el Universo tardó millares de millones de años para crearlo.

"Cada hombre sobre la faz de la Tierra tiene un tesoro que le está esperando", dijo su corazón.
" Nosotros, los corazones, acostumbramos a hablar poco de estos tesoros, porque los hombres ya no quieren encontrarlos. Sólo hablamos a los niños. Después, dejamos que la vida encamine a cada uno en dirección a su destino. Pero, desgraciadamente, pocos siguen el camino que les ha sido trazado y que es el de la Historia Personal, y de la felicidad. Les parece que el mundo es una cosa amenazadora, y por esto el mundo se convierte en una cosa amenazadora. Entonces nosotros, los corazones, vamos hablando cada vez más quedo pero no nos callamos nunca.
Y procuramos que nuestras palabras no sean oídas: no queremos que los hombres sufran porque no siguieron a sus corazones".

-¿Por qué los corazones no les dicen a los hombres que deben continuar siguiendo sus sueños?-Preguntó el muchacho al Alquimista.

-Porque, en este caso, el corazón es el que sufre más. Y a los corazones no les gusta sufrir.

El muchacho entendió a su corazón a partir de aquel día. Pidió que nunca más lo dejase. Pidió que, cuando estuviese lejos de sus sueños, el corazón apretase en el pecho y diese la señal de alarma. El muchacho juró que siempre que escuchase esta señal, también la seguiría.
Aquella noche habló de todo ello con el Alquimista. Y el Alquimista comprendió que el corazón del muchacho se había vuelto hacia el Alma del Mundo.

-¿Qué hago ahora? - preguntó el muchacho.

-Sigue en dirección a las Pirámides - dijo el Alquimista-.Y continúa atento a las señales. Tu corazón ya es capaz de mostrarte el tesoro.

-¿Era eso lo que me faltaba saber?.
-No - respondió el Alquimista-. Lo que té falta saber es lo siguiente:
"Siempre antes de realizar un sueño, el Alma del Mundo decide examinar todo aquello que se aprendió durante la caminata. Ella hace esto no porque sea mala, sino para que podamos, junto con nuestro sueño, conquistar también las lecciones que aprendemos siguiendo en dirección a él. Es el momento en que la mayor parte de las personas desiste. Es lo que llamamos, en lenguaje del desierto, "morir de sed cuando las palmeras ya aparecieron en el horizonte".
"Una búsqueda empieza con la Suerte de Principiante. Y termina siempre con la Prueba del conquistador".
El muchacho recordó un viejo proverbio de su tierra. Decía que la hora más oscura era la que venía antes de salir el sol...

Paulo Coelho
"El Alquimista"
Es para ti...bella mujer de ojos azules

1 comentario:

Nur dijo...

mmmh... amén !

Besos de mariposa