lunes, 16 de junio de 2008

Observa tu entorno

Nuestro entorno es un reflejo de nuestra actitud.
Hay un cuento sufí.
"Un hombre llegó a un pueblo y fue a ver al maestro sufí, el anciano sabio de la localidad.
El visitante dijo:-Estoy considerando mudarme aquí. Me preguntaba qué clase de vecindario es éste. ¿Puede decirme cómo son las personas aquí?-Dime qué clase de personas vivían en el lugar de donde vienes –dijo el maestro sufí.
-Oh, eran salteadores, estafadores y embusteros.-¿Sabes algo? Ésa es exactamente la clase de personas que viven aquí.
El visitante se fue y nunca volvió. Media hora después, otro hombre entró al pueblo, buscó al maestro sufí y le dijo:
-Estoy pensando en mudarme para acá. ¿Puede decirme qué clase de personas viven aquí?-Dime qué clase de personas vivían en el lugar de donde vienes –volvió a responder el maestro.-Oh, eran las personas más amables, dulces compasivas y afectuosas. ¡Los voy a extrañar muchísimo!
-Ésa es exactamente la clase de personas que vive aquí –dijo al maestro.

El que critica se confiesa, ya que lo único que hacemos es trasladar nuestra realidad a través de las palabras.
Atraemos nuestras características, nos rodeamos de gente que tiene nuestras virtudes y por ello las admiramos, y al mismo tiempo también atraemos a quienes tienen nuestros defectos y por eso les rechazamos.
¿Conocéis a alguien que sólo tenga virtudes?
Nuestro ser es completo cuando somos conscientes de lo agradable y lo desagradable que vive en nosotros y lo aceptamos, es el equilibrio entre el placer y el dolor, entre el amor y el miedo.

2 comentarios:

Nur dijo...

Bonita foto! jeje

Papallona dijo...

A k si! jeje, me vino como anillo al dedo