sábado, 12 de julio de 2008

Casa escondida




Te cuidare como a mi cuerpo
Te adornaré como a mi alma
Te limpiaré como me limpio
Te disfrutaré como asi siento
Te llenaré como mi alimento
Te perfumaré con flores e incienso
Te protegeré como a mis secretos
Te compartiré a los cuatro vientos
Y aprenderé a dejarte ir,
sin lloros ni lamentos.
Te cultivaré como el océano que tengo dentro
Y te amaré, casa escondida,
hasta que tu me digas: ya estas lista!
Como un pájaro que puede volar suelto.
Te espero ansiosa,
casa escondida,
como una madre
con su hijo a su encuentro.
P

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hoy doy las gracias a Dios por regalarme la sangre que llevo. Ésta, que es la que me conecta con mi familia, y es ésta que me hace sentir orgullosa de que ESTA gente tenga que ver conmigo...
mariana

Papallona dijo...

Y yo contigo!
Gracias x estar.
Un besazo