domingo, 15 de febrero de 2009

Sueño lúcido

El ensoñar, es uno de los pilares fundamentales de la Toltequidad, pero se sustenta en el trabajo y el dominio del mundo cotidiano.

El ensoñar, que no es lo mismo que soñar simplemente, implica cierto dominio o control del sueño. Es una práctica antiquísima, no sólo de los toltecas sino de casi todos los pueblos del mundo; por diferentes vías estos pueblos han logrado obtener conocimiento del mundo de los sueños.

En la antigüedad, como en las comunidades indígenas actuales, se creía posible entablar conversaciones con los seres divinos durante el sueño y mantener la percepción de la realidad en sitios distantes al ocupado por el cuerpo dormido.
Para los antiguos chamanes, el ensueño es un estado particular de conciencia que permite el acceso a otros mundos, reales aunque ajenos a la mente racional del hombre moderno.
Ensoñar Es algo que trasciende la racionalidad de nuestra mente, algo que se siente con el cuerpo. Para ensoñar, Don Juan le enseñó a Castaneda tres técnicas: romper las rutinas de la vida, la marcha de poder y el no hacer, las cuales se aplicaban directamente en la vigilia de nuestra vida cotidiana .
Según las enseñanzas de Don Juna y Castaneda hay dos vías para entrar en el ensueño:
1) El acechador opera en la primera atención para obtener un ahorro de energia que le permita ensoñar.
2) El ensoñador opera en sus sueños mediante su control .El desarrollo del control y la voluntad en los sueños se hará entonces también efectivo en la primera atención.
Manuel Arrieta
El arte de ensoñar Tolteca

No hay comentarios: