sábado, 30 de mayo de 2009

Madre Tierra

Los antepasados la respetaban

Las culturas del pasado tenían una veneración y amor grandísimo por este planeta, realmente lo cuidaban. Ahora nosotros estamos haciendo lo contrario.
Pero podemos cambiar y para hacerlo es posible empezar por las pequeñas cosas, como ese saludo del que hablábamos, que no cuesta nada y que significa tanto. Con el simple hecho de darle las gracias y decirle todo lo que nuestro corazón siente por ella, estaremos recibiendo un gran beneficio y la Madre Tierra también.
Podemos empezar también a retomar la importancia de los cuatro elementos, como hicieron nuestros antepasados. Es trascendental, porque al acercarnos a ellos estaremos comunicándonos con la Tierra, le estaremos lo necesario para que ella también pueda resurgir y luchar contra todo lo que le estamos haciendo.
Mi Maestro Nintán me comentó recientemente que con mucha tristeza y dolor vieron cómo en un lugar de Medio Oriente había una especie de gruta en donde escuchaban el dolor de la Madre Tierra.
Cuando algo así pasa, los Maestros que están en el planeta van hacia esos sitios; me dijo que la gran gruta era en realidad un sitio sagrado reconocido desde el pasado por varias de las civilizaciones que vivieron ahí, además de que era uno de los puntos para entrar al centro de la Tierra.
Así que para ellos fue muy triste al entrar el percibir que diferentes miembros del gobierno habían estado ahí, tratando de conocer los secretos de los antepasados, pero no sólo eso, sino que trataron de perforar sus paredes para llegar al centro.
Al hacerlo lastimaron muchísimo a la Tierra, a ese canal de comunicación tan importante hacia el corazón de nuestra Madre, y como no pudieron entrar dejaron algo que la dañó aún más.
Los representantes de los gobiernos saben de alguna forma que ellos no son bienvenidos porque no llegan con el corazón, no lo hacen realmente para ayudar, sino con el afán de tener más poder. Ellos no quieren que su corazón les diga que la Tierra está viva, que la están dañando, aunque sí lo sienten.
A pesar de eso, puede más su ambición, así que lo que hicieron en esa gruta fue dejar un arma química para que contaminara todo y lo dejara en un estado deplorable. La idea es que ese tóxico entrara hasta las entrañas del planeta para dañarlo como venganza porque no pudieron llegar hasta su centro. Simplemente dejaron ese artefacto con el fin de hacerle mal.
Mi Maestro Nintancito me lo contó muy triste. A él le tocó ir a ese lugar y ver cómo sufría la Tierra. Él junto con otros Maestros tuvieron que hacer un gran ritual para tratar de alguna forma quitarle todo para que ese veneno no pudiera llegar a lugares donde en realidad la dañarían para siempre.

¿Qué hay en el interior de la Tierra?
Hay muchas teorías que hablan de lo que compone a este planeta, como decir que el centro es un magma que nutre al planeta por las capas, pero para los Maestros no es así y algunas personas de la Tierra lo han comprobado.


Hace muchos siglos una persona en Italia estaba muy intrigada por conocer cómo estaba formado el planeta. Dedicó su vida a ver lo que había en el interior de la Tierra. Entró por cuevas y grutas, pero nunca halló una respuesta.
Sin embargo, ya casi al final de su vida dijo: "Dios mío, no he logrado encontrar lo que quiero, porque eso que está dentro es más importante que lo que está afuera, yo lo sé. Mi vida va a acabar y lo único que me queda es preguntarle a la misma Tierra a ver si me responde".
Este señor se acostó en el piso del bosque, boca abajo, con los brazos y las piernas extendidas y se puso a hablarle a la Tierra, pero al tiempo se quedó dormido.
Fue así que "soñó" que era llevado de la mano por una mujer muy, muy bonita a un lugar fantástico donde había una gran bola de energía. Ella entonces le decía:
"Eso es lo que hay dentro de esta gran Madre. Ella tiene un lugar para todos ustedes, para todos los que con su corazón quieran entrar hacia ella, porque ahí van a encontrar todo lo que están buscando".
En ese momento el señor se asustó y se alegró tanto al mismo tiempo, que se despertó y al hacerlo vio que a su lado estaba esa bella mujer que había soñado.
"¿Quién eres? ¿eres la mujer de mis sueños?", le preguntó.
Ella le dijo:
"Sí, soy esa mujer que estuvo en tu sueño. Pero también soy tu madre, soy tu madre Tierra, y quiero que sepas que dentro de mí hay muchas cosas y que todos ustedes tienen que luchar por entrar algún día a conocerlas".
Aun viéndola él creyó que estaba medio loca por creerse la Tierra. Pero en su corazón sintió que era verdad y se dedicó a crear una teoría que afirmaba que este planeta estaba hueco y que a las próximas generaciones les tocaría el poder entrar a descubrir las maravillas que había en su interior.
Pero los científicos de la época dijeron que no, que la Tierra no era hueca, sino sólida y que era impenetrable. Hasta la fecha se dice que es imposible llegar lejos por la temperatura tan alta que tiene el magma.
Los Maestros dicen que no es así, que tenemos que regresar a considerar la teoría de ese científico italiano, que tenemos que preocuparnos por lograr una comunicación con la Tierra para poder a conocer lo que en realidad hay, y de no conformarnos con lo externo.
Claro que para llegar a lo interno tenemos que apreciar y valorar lo de fuera, porque de otra forma no podremos jamás ver lo de dentro.


Flora Rocha
Fundación Sabiduría del Corazón
florarocha@sabiduriadelcorazon.org

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