jueves, 4 de junio de 2009

Los Hijos



Y una mujer que llevaba un niño en los brazos dijo: Háblanos de los Hijos:
Y dijo él: Vuestros hijos no son vuestros hijos.
Son los hijos y las hijas del ansia de la Vida por sí misma.
Vienen a través vuestro, pero no son vuestros.
Y aunque vivan con vosotros, no os pertenecen.
Podéis darle vuestro amor, pero no vuestros pensamientos, porque ellos tienen sus propios pensamientos.
Podéis abrigar sus cuerpos, pero no sus almas,
pues sus almas habitan en la mansión del mañana,
que vosotros no podéis visitar, ni siquiera en sueños.
Podéis esforzaros en ser como ellos, pero no intentéis hacerlos a ellos como vosotros.
Ya que la vida no retrocede, ni se detiene en el ayer.
Sois los arcos con los que vuestros niños, cual flechas vivas, son lanzados.
El Arquero ve el blanco en el camino del infinito, y Él, con Su Poder, os tenderá, para que Sus flechas puedan volar rápidas y lejos.
Que la tensión que os causa la mano del Arquero sea vuestro gozo,
ya que así como Él ama la flecha que vuela, ama también el arco que permanece inmóvil.
El Profeta (libro)
Gibran Khalil Gibran

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