sábado, 29 de agosto de 2009

Reflexiones en la Nación Cielo


Los Truenos estaban ocupados dando vida a nuevas nubes y enviándolas a bailar en el patio azul del cielo. El Abuelo Sol proyectó sus brillantes rayos, y las recién nacidas Nubes saltaron a la comba.

Una de las nubecitas más curiosas se alejó con el viento. Decidió q íba a tener una charla con la Montaña Sagrada.

"Abuela Montaña, he venido a preguntarte si tus bosques necesitan lluvia hoy -dijo-. Quiero ser útil y por eso pensé q sería mejor saber qué es lo más necesario."


La Montaña Sagrada le dijo a la nubecita q había suficiente humedad, pero q podía ayudarla de otra manera. La Montaña Sagrada enseñó a la nubecita cómo entender los pensamientos y las preguntas de los seres humanos. Era divertido para la nubecita captar las preguntas de los humanos procedentes de la Tierra y contestarlas adoptando formas q representaban una serie de ideas. Las respuestas requeridas se hallaban relacionando estas ideas.

La nubecita se acercó a la Montaña Sagrada, al final del día, con otra pregunta q le causaba pesadumbre:

"Abuela Montaña, he trabajado todo el día reflexionando sobre respuestas útiles para la Tribu Humana, pero ahora tengo una pregunta muy importante:

¿Cómo podemos conseguir q miren hacia arriba y presten atención?".

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