miércoles, 15 de septiembre de 2010

"No les deis perlas a los cerdos"


Es muy importante, importantísimo medir tus palabras igual que mides tu dinero a la hora de comprar cualquier cosa. Así como tienes claro que no debes gastar más de lo que tienes, con las palabras debes hacer lo mismo. Cuando tienes un alma delante debes saber hasta dónde puedes llegar, qué le puedes decir y qué debes callarte. Dependerá del grado de ignorancia o sabiduría de esa alma, que lo que estés diciendo pueda hacerle más daño que beneficio.
Si a un alma le das más información de la que pueda entender, su nivel de consciencia y comprensión quedará empachada y tus palabras no la alimentarán. Ocurrirá el efecto contrario, se encontrará mal, no las entenderá. Al no tener sabiduría, probablemente las malinterpretará y las manipulará; criticándote por entender que le estás mintiendo, engañando o vulnerando su libre albedrío; provocando el efecto contrario del que queríamos conseguir, que era enseñar, formar, dar alimento; produciéndose un rechazo hacia la persona que ha expresado esa información y enseñanza, y a la enseñanza en sí. Esa alma no solamente no accederá a la sabiduría, sino que la despreciará por no haberla entendido.
Es importantísimo antes de expresarse, saber cómo, cuándo y hasta dónde se puede llegar y de qué manera se debe hacer.

Jesús

4 comentarios:

Julio dijo...

hola!
Veo que estas a piñón con tu blog. Olé!
El mío lo tengo en "relentí",justo regreso de las "vacas".

Abrazos, papallona!
Julio

Papallona dijo...

Estoy a piñón...por que todavía no me he ido de vacaciones...

Apareciste!

Qué cuentas Julitito?

Anónimo dijo...

Que cierto es eso.
Debo ser mas prudente con las mías.
Gracias x tus enseñanzas querida mia.
Gaby

Papallona dijo...

No son mías hermana. Son de Jesús. Las leí y me encantó la forma tan sencilla de explicarlo y solo lo comparto en el blog.
Besitos