martes, 2 de noviembre de 2010

El Depredador

BARBA AZUL


Destruimos al depredador conservando nuestras intuiciones y nuestros instintos y oponiendo resistencia a sus seducciones. Si hiciéramos una lista de todas las pérdidas que hemos sufrido hasta este momento de nuestras vidas, recordando las veces en que sufrimos decepciones y fuimos impotentes contra el sufrimiento o tuvimos una fantasía llena de adornos y de azúcares de glas, comprenderíamos que ésos son los puntos vulnerables de nuestra psique. En estas partes deficientes y desvalidas se centra el depredador para ocultar su propósito de arrastrar a la mujer al sótano, extraerle la energía y hacerse con ella una tonificante transfusión de sangre.

Al final del cuento de Barba Azul, sus huesos y sus cartílagos se dejan para los buitres, lo cual nos permite comprender la profunda transformación que se ha producido en el depredador. Es la última tarea de una mujer en este último viaje "barbaazuliano" : permitir que la naturaleza de la Vida/Muerte/Vida despedace al depredador y se lo lleve para incubarlo, transformarlo y devolverlo a la vida.

Es posible en suma que el cuento de Barba Azul haga aflorar a la consciencia la llave psíquica, es decir, la capacidad de formular cualquier tipo de pregunta acerca de la propia persona, la propia familia, las propias actividades y la vida circundante. Entonces, como una criatura salvaje que olfatea una cosa y la husmea de arriba a abajo y por todas partes para averiguar lo que es, la mujer es libre de buscar las verdaderas respuestas a sus más profundas y oscuras preguntas. Y es libre de arrancarle los poderes a la cosa que la ha atacado y de transformar estos poderes que antes se habían utilizado contra ella en su propio beneficio. Eso es la mujer salvaje.


Mujeres que corren con los lobos

Clarissa Pinkola Estés

2 comentarios:

Pao dijo...

Precioso post Jime !!!!
Me encanta este libro, me lo prometi como regalo de cumpleaños.

Te dejo un beso !!!!

Papallona dijo...

Hola Pao..parezco una traumada con el tema de la mujer salvaje, pero estoy tan apasionada con este libro que me quedo dormida con él en la cama: no quiero soltarlo ni dormida.
Besos a vos preciosa, cada día me paso por ahi...hermosa musiquita siempre.