lunes, 13 de diciembre de 2010

AM-ORO-DIO

"Todo es dual; todo tiene polos; tiene su par de opuestos; los semejantes y desemejantes son los mismos; los opuestos son idénticos en naturaleza, difiriendo sólo en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son
semiverdades, todas las paradojas pueden reconciliarse"

El amor y el odio son considerados como diametralmente opuestos, completamente diferentes e irreconciliables. Pero si aplicamos el Principio de Polaridad, encontraremos que no existe un amor absoluto o un odio absoluto, diferentes uno de otro. Los dos son más que términos aplicados a los dos polos de la misma cosa. Empezando en cualquier punto de la escala, encontramos "más amor" o "menos odio" si ascendemos por ella, o "menos amor" si por ella descendemos, y esto es cierto, sin importar nada el punto, alto y bajo, que tomemos como partida.

Hay muchos grados de amor y de odio, y existe también un punto medio donde el agrado y el desagrado se mezclan que en tal forma es imposible distinguirlos.

El valor y el miedo quedan también bajo la misma regla. Los pares de opuestos existen por doquier. Donde encontremos una cosa, encontraremos también la su opuesta: los dos polos.


El kybalion

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