miércoles, 16 de febrero de 2011

Yoga en pareja



El yoga es un conjunto de técnicas naturales con beneficios reconocidos en la salud, sus posturas de estiramiento consciente, la amplitud respiratoria y sus técnicas de relajación dotan nuestro cuerpo de mayor flexibilidad, vitalidad y equilibrio interior.
Cuando lo realizamos en pareja a estos beneficios se añaden los derivados del contacto corporal y la colaboración en la tarea, tan positivos para nuestra afectividad. Su aplicación en el área de educación física favorece las relaciones positivas con los compañeros/as y el respeto por sus capacidades. El yoga en pareja además es una forma motivante y divertida de aprender yoga.
El yoga en pareja se basa en posturas del denominado hatha yoga realizadas por dos personas que realizan la misma asana o asanas que se complementan. Al realizarlas se produce una transmisión de energía entre los dos como si de una reacción química se tratase. Puede que entre la pareja no exista una relación de amistad; en su aplicación en el aula, entre el alumnado, quizás en ocasiones y en un primer momento sea una sensación de rechazo, pero manteniendo la posición y sincronizando la respiración ese sentimiento inicial se disipa en opinión de los practicantes.

En la realización de las asanas distinguimos dos fases, una dinámica, desde la posición inicial hasta adquirir la postura, donde debemos coordinar el movimiento con el compañero, lentamente, interiorizando nuestras sensaciones, y otra estática de mantenimiento de la postura. Mantenemos la posición un número determinado de respiraciones, o entre 15 segundos y dos minutos. También debemos prestar especial atención a la fase final (deshacer la postura) para mantener el control del movimiento en todo momento, volviendo a la posición inicial lentamente. Al terminar la Asana pasamos a una fase breve de relajación mediante una postura de descanso, o bien realizamos otra asana.

Las asanas deben complementarse entre sí mediante las contraposturas, por ejemplo después de una o más posturas de flexión de la columna vertebral debemos realizar otra(s) asanas de extensión; el yoga en pareja en numerosas ocasiones nos permite realizar la postura y la contraapostura casi al mismo tiempo ya que suele realizarla uno primero y luego el otro.

El yoga para dos exige confiar en el otro, apoyarse en el compañero/a, sujetarlo, estirarlo...el contacto corporal es reconfortante e incide positivamente en nuestra afectividad. Esta actividad proporciona seguridad a ambos.

También es necesaria la sincronización en la respiración, normalmente uno de los dos tiene un ciclo de respiración más largo, se trata de acoplarse a la respiración del otro hallando un punto intermedio entre ambos.

Además de respirar de forma sosegada durante las posturas, en yoga se practican ejercicios de control de la respiración o pranayama.

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