martes, 14 de junio de 2011

AMANECE


Unos minutos antes de la salida del sol, cuando el cielo se está volviendo un poco más claro…sólo espera y observa, como cuando uno espera por el amado: tan tenso, en una espera tan profunda, tan esperanzado y excitado, y sin embargo silencioso. Y sigue observando mientras el sol sale. No hay necesidad de mirar fijamente, puedes pestañear. Ten simultáneamente la sensación de que algo dentro de ti también está levantándose…surgiendo.

Cuando el sol aparezca en el horizonte, comienza a sentir que está cerca de tu ombligo. Surge allá; y aquí dentro del ombligo, sube…sube lentamente.

El sol está levantándose allá y aquí está surgiendo un punto interno de luz. Sólo diez minutos bastarán. Entonces cierra los ojos. Cuando ves el sol con los ojos abiertos, se produce un negativo; así que cuando cierras los ojos, puedes ver el sol resplandeciendo en tu interior. Esto te cambiará tremendamente.

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