viernes, 8 de julio de 2011

Las ruinas del ayer.



Ayer cambié el sentido de mi paseo por el bosque. Subí una cuesta muy empinada, al llegar, encontré un camino rodeado de encinas, caminé unos minutos como si algo me llamara.
Se me pararon los pies justo enfrente de unas ruinas, custodiadas por dos aguiluchos que danzaban el baile más magnífico que he contemplado en mucho tiempo. Allí me quedé en silencio, mirando hacia el cielo, recordando mi vida pasada, donde reinaba el caos, dando gracias por todo lo vivido...como si me despidiera de una vida antigua.

He tenido demasiado tiempo para pensar en mi...

Este ha sido uno de los lugares más silenciosos y solitarios que he encontrado, igual que este tiempo transitado.

Las ruinas son un regalo,,,son el camino a la transformación.

Dejar lo que pesa detrás, soltar y abrir los brazos bien abiertos, y lanzarse...lanzarse al vacío para poder VOLAR.

P

2 comentarios:

Txiqui dijo...

Profundo, demostrativo, instructivo....... demasiado tiempo para pensar en uno, ojo con ese vacío, quizás ya no es tiempo de pensar más............. sino de actuar....

Estoy aquí....

Papallona dijo...

No me refería al vacío emocional...sino al vacío sideral, ke es muy distinto.

Hace dia que no nos vemos he! mi niña?

Besos, Mañana hago playa, te apuntas?