sábado, 9 de mayo de 2015

Tristeza


Hoy estoy sin alas y me duele la distancia de no tenerte cerca, para contemplarte por una hora entera sin pestañar ni siquiera.
Ojalá no te vayas y no me vuelvas a abandonar. Pero nadie me pertenece ni de nadie soy...
Amo el aliento de vida que respiras, por que en él entra la magia que te mantiene vivo en el regocijo de mi corazón.
Ligero y misterioso. Profundo como el abismo de tus ojos, donde lanzaría mi alma para encontrarte y rescatarte.
Pedirle a un Hada credenciales, sería tanto como pedirle al Sol su autorización para brillar. 
Pedirle a mi alma que no te llore, es pedirme que no te ame más.

P

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